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Traducción del
artículo de la SGQ (The Stained Glass Quarterly)
Spring 2005: “Analysis and Comparison of Old and New Lead
Came”
reprinted
with permission from the Spring 2005 issue of The
Stained Glass Quarterly (
www.stainedglass.org )
Traducción: Ing. Daniel E. Ortolá
Affiliate
ANÁLISIS Y COMPARACIÓN DE PERFILES DE PLOMO ANTIGUOS Y
NUEVOS
por Veda-Anne Ulcickas, Ingeniera en
Materiales
|
Introducción de
Frederick B. Shea, Presidente de Stained Glass
Resources, Inc.
En el medio siglo
último a medida que muchos de los vitrales en los
Estados Unidos alcanzaron la edad de 100 años, ha
crecido la necesidad de su restauración, tanto como
las dudas y preguntas que rondan a esta actividad.
¿Que es “restauración?. ¿Existe una “buena” y una
“mala” manera de restaurar vitrales? ¿En qué manera
se diferencia de la preservación, conservación o la
reparación? ¿Cuales son las partes históricas,
artísticas y valiosas significativas de un
vitral? ¿Tiene el plomo una vida útil determinada, y
en ese caso cuál es?
¿Puede ser esta vida útil prolongada o acortada? ¿Qué
parte juega el clima en la condición general de un
vitral? ¿Cuáles son las señales de peligro para un
vitral emplomado? ¿Hay síntomas que podamos utilizar
para tomar medidas a tiempo? ¿Hay intervenciones que
producen más daño que mejoras? Así como todos
nosotros proclamamos nuestra larga experiencia y los
muchos trabajos realizados con perfiles de plomo, ¿tenemos
algún dato científico que nos avale?
Mientras el cliente generalmente lidia con las
difíciles decisiones que involucran el valor
histórico, artístico o sentimental de sus vitrales
nosotros, como expertos en vitrales, somos
convocados para un asesoramiento más
cuantificable. Dado que nuestra opinión y consejo
puede tener un efecto enorme sobre la supervivencia
del vitral, es en extremo necesario que nuestro
asesoramiento sea tan completo y exacto como sea
posible
El informe que SGR comisionó y que sigue a
continuación intenta entender el deterioro del
perfil de plomo, sus causas sus síntomas y algunos `posibles
remedios. Si bien no puede contestar el total de las
dudas que rodean la restauración de vitrales y sus
distintas técnicas, proporciona sólidas e
irrefutables evidencias científicas para poder
elegir uno u otro procedimiento, en forma
profesional
Quizás este artículo
no sólo proveerá respuestas a algunas de las
preguntas planteadas sino que también
provocará una franca y abierta discusión sobre las
técnicas y prácticas de restauración de vitrales
utilizando hechos y no conjeturas |
Historia y discusión
El plomo utilizado después de la
Revolución Industrial es una sustancia enteramente
moderna, con una pureza y un control de composición que los
artesanos medievales del vidrio no podrían llegar a imaginar.
De hecho, en la época en que se crearon muchos de los
famosos vitrales europeos, quienes producían sus
propios perfiles no poseían la habilidad de determinar qué
otros metales estaban en aleación con el plomo, y mucho
menos refinarlo a los estándares modernos o producir
aleaciones adecuadas. Las investigaciones realizadas
revelaron que el análisis de los perfiles medievales
indicó que el plomo de esa época contenía plata, antimonio,
cobre, estaño, etc., en variadas proporciones.
A mediados del siglo XIX, se
desarrollaron modernos procesos de refinación que
permitieron extraer estos metales extraños del plomo.
Lamentablemente, al extraer esos componentes
de la aleación del perfil, éste resultó mucho
más débil. El perfil medieval sin refinar sostenía mucho
mejor el peso del vidrio que soportaba las fuerzas del
viento a las que estaban expuestos los vitrales y al
propio peso vidrio-plomo. El plomo moderno de “calidad de
restauración” está basado en el análisis de algunos
perfiles medievales. Como lo muestra el análisis
químico realizado en esta investigación, el plomo para
“restauración” contiene un mayor porcentaje de elementos que
producen mayor dureza del plomo que la del
utilizado a fines del siglo XIX y principios
del XX. A pesar de que esto significa que el plomo actual
para restauración es más fuerte que el antiguo de mayor
pureza, incluso estos perfiles, al igual que sus
antecesores medievales, muy probablemente fallarán.
La razón por la que los perfiles de
plomo finalmente han de fallar es la naturaleza propia del
material. El plomo es poco sensible al calor y se
puede recristalizar en forma espontánea a temperatura
ambiente, haciendo imposible cualquier tratamiento de
endurecimiento para ningún período de tiempo
útil.
Debido a su baja temperatura de fusión,
el plomo puede “estirarse” a las temperaturas en las que
normalmente se lo utiliza. Este estiramiento es una
deformación lenta, plástica (es decir permanente que
no vuelve a su forma anterior cuando se quita la presión a
la que está sometido) de los materiales bajo presión o
tensión constante. Este es el caso de la matriz de
perfiles de plomo que sostiene los vidrios de un vitral.
Esto significa que las combas y las rajaduras en
perfiles que se ven en vitrales del siglo XIX y
del XX es una falla estructural inevitable e
inherente al propio perfil de plomo, que resulta de la
combinación de los procesos modernos de refinado y su misma
naturaleza. Aun cuando el plomo medieval y el de
restauración soportarán mejor las fuerzas a las que están
sometidos debido a su composición química, incluso
estos perfiles fallarán al fin y al cabo de una forma
similar.
Como mostró nuestra prueba de
laboratorio, los perfiles antiguos no se pueden
resoldar tan efectivamente como los nuevos. Por lo tanto,
una vez que un vitral sufre fallas estructurales en el
plomo – junturas rotas, perfiles quebrados, secciones
estiradas o rotas - la solución estructural más efectiva es
el reemplazo completo del plomo fallado. Esto es cierto no
importa cuál haya sido el motivo de la falla, aun cuando
éste sea la falta de barras de refuerzo. Como mostró
nuestra prueba, cualquier método que se utilice para
preservar el perfil quebrado o combado –el aplanado,
la re-soldadura o el agregado de barras de sostén- no darán
como resultado un vitral robusto desde el punto de
vista estructural. No hay consolidación posible para el
plomo desgarrado, estirado, quebrado o deformado
Algunos profesionales han expresado su
preocupación en el sentido de que reemplazar la matriz
de plomo por entero afecta negativamente tanto el valor
estético como el valor histórico de un vitral. Sin embargo,
un sistema de soporte defectuoso no se compara en modo
alguno con las rayaduras superficiales, las abolladuras o el
quebrado de antigüedades valiosas. Ningún anticuario de
muebles que se precie de tal sugeriría reparar una
pata de escritorio combada o astillada con injertos de
madera enchapada y clavos para “preservar la
historia” de tal daño estructural. Esto es análogo al método
de “aplanar, resoldar y reforzar” invocado por algunos
restauradores para los perfiles de plomo.
Reemplomar un vitral no altera el
efecto artístico del vidrio. Simplemente reemplaza el
soporte fallado. Un restaurador de reputación buscará
preservar la esencia original del vidrio y cualquier
otro efecto especial, utilizando perfiles de plomo que sean
exactas réplicas de los originales y preservando aquellos
componentes que sean irreemplazables.
El vidrio es una sustancia frágil y se
rompe fácilmente. Una vez que un vitral se ha combado, los
vidrios de sus paneles están sujetos a cargas jamás
planificadas por el diseñador del vitral. Los perfiles
quebrados y estirados ya no pueden soportar sus cargas
originales, y éstas se transfieren al vidrio. Esta es una
receta segura para su destrucción.
En su esfuerzo por preservar el plomo
“auténtico”, el dueño del vitral o el restaurador
que use la técnica de aplanado, incrementará sustancialmente
la probabilidad de daño al vidrio.
El reemplomado asegura preservar
lo artístico de un vitral, al transferir las cargas a una
nueva matriz de perfiles de plomo. Esto nos permite ver lo
artístico de ese vitral tal como se la diseñó originalmente:
plano, estructuralmente robusto, y con el vidrio original
preservado.
Como lo indican las pruebas de
resistencia a la tracción, el plomo es un material débil y
de baja resistencia. El combado de las matrices
de plomo y las rajaduras por sobrecarga de las paredes
del perfil son típicos ejemplos de fallas estructurales que
sufren elementos que soportan carga. Tomando como base
los perfiles de plomo tradicionales, esto parece inevitable:
el propietario de un vitral antiguo tendrá que decidir
entre salvar y preservar el plomo viejo, o salvar y
preservar los paneles del vitral..
Antecedentes
Las pruebas fueron realizadas por la
Massachussets Materials Research,
Inc. (MMR) de West Boylston, Mass a pedido de la Stained
Glass Resources Inc., que comparó y evaluó perfiles de
plomo de varias fuentes, y que documentó diferencias
relacionadas con la edad de los perfiles. Se realizaron
- Pruebas comparativas de fuerza en
tensión, para perfiles viejos y nuevos.
- Análisis metalúrgico de viejas y
nuevas juntas de soldadura en perfiles viejos y nuevos.
Estos análisis se eligieron como la
mejor forma de analizar diferencias entre los perfiles
viejos y los nuevos y para evaluar estas diferencias
con respecto a la integridad estructural de un vitral
El término “viejo” tal como se usa en
este informe se refiere a perfiles producidos desde
mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.
Documentar los efectos del tiempo, el stress y la exposición
atmosférica, como también las diferencias cuantitativas
entre reparaciones parciales y reemplazo total del plomo,
puede ayudar a desarrollar una forma más científica de
evaluar las condiciones de un vitral. Este análisis fue un
primer paso hacia esa meta.
Resultado
de la Investigación Técnica
Examen Visual
Se eligieron perfiles viejos de
dos vitrales para la evaluación y comparación con perfiles
nuevos.
Se tomaron juntas re-soldadas de una
reparación realizada a mediados de los 70 para su evaluación
con respecto a una junta nueva. El re-soldado es una práctica
común en la reparación de vitrales. Por lo tanto, es clave
la comparación de las juntas producidas al evaluar las
diferentes prácticas de solución mencionadas antes,
especialmente los efectos de reparar y/o resoldar versus
reemplomar por completo. Los vitrales elegidos
para testeo fueron provistas por Stained Glass Resources,
pero las muestras reales fueron seleccionadas por MMR. Estas
muestras se listan en la Tabla I – pág. 55.
El examen visual de los perfiles más
viejos reveló una multitud de fracturas finas extendiéndose
dentro del perfil desde sus bordes exteriores. La Fig. 1 –
Pág. 53 muestra varios de estas fracturas a lo largo de una
longitud de una pulgada en la Muestra A. Las juntas más
viejas revelaron también fracturas ampliamente repartidas en
zonas extendidas.
Las Fig. 2 y 3 (Pág. 53) muestran
fracturas de junta en la Muestra A. La fractura en la
junta más baja que muestra la Fig. 2 se examinó
posteriormente con análisis EDS (Espectroscopio de Rayos X).
Para comparación, la muestra E, una soldadura nueva sobre
plomo nuevo, se ve en la Fig. 4 – Pág. 53. Fracturas visibles
fueron el denominador común a todas las muestras viejas y no
estuvieron presentes en las muestras nuevas. Como la
fractura visible a simple vista no necesariamente es la
única existente, se realizó además un examen microscópico.
Examen con microscopio binocular
Un microscopio binocular es un
microscopio liviano del tipo común. Otro nombre para este
equipo es microscopio stereo.
Este examen se hizo para inspeccionar
los perfiles en objetivo, en aumento de hasta 50X. También
las fracturas seleccionadas se abrieron con cuidado para
revelar sus superficies internas de fractura y ser
examinadas con este método.
Este examen no reveló ninguna
información nueva con respecto a las superficies de los
perfiles. Las superficies de las fracturas, sin embargo,
eran obviamente diferentes en apariencia de las superficies
brillantes y pulidas creadas en laboratorio formadas por
exposición de las fracturas. Cuando se abre una fractura
para su inspección, el metal que se hallaba aun intacto en
el entorno de la fractura en cuestión produce una nueva
fractura. Esta es la fractura creada en laboratorio. A pesar
de no estar relacionada con la fractura inicial, puede
proveer información sobre el metal de base para ser
comparado con la fractura en cuestión.
Las fig. 5 y 6 (Pág. 53) muestran la
superficie de fracturas en los perfiles de las muestras A y
B respectivamente. Ambas fotografías fueron tomadas en los
mismos lugares, bajo las mismas condiciones de iluminación,
con diferencia de minutos. Nótese que la superficie de
fractura de la fractura de la Muestra A es notablemente más
oscura que la de la fractura de la Muestra B. En la Fig.6 se
ve una porción de la fractura creada en laboratorio. Esta
fractura creada en laboratorio tiene bordes como cortados a
cuchillo y es brillante. Contrasta esta apariencia brillante
y lisa con las superficies de las fracturas más viejas. Las
superficies de fractura más oscuras son probablemente
resultado de mayor oxidación. Para verificar que la mayor
oxidación es la causa de diferencia de apariencia, se
examinaron estas superficies de fractura en un microscopio
electrónico Scanner.
Análisis con microscopio electrónico
scanner (SEM)
El microscopio electrónico scanner (SEM)
se usó en esta investigación por dos razones: para revelar
el modo de quiebre de las fracturas, si no estaban demasiado
corroídas, y para analizar la superficie buscando diferentes
niveles de oxígeno para ver si había una diferencia
detectable entre muestras de diferentes edades. Un
microscopio SEM es diferente de un microscopio binocular en
cuanto utiliza, en vez de luz, un rayo electrónico para
formar una imagen de la superficie a ser analizada. Esto
significa que la resolución y la profundidad de campo se
incrementan mucho. El análisis SEM provee vistas de muestras
con un aumento mayor que los microscopios binoculares.
Las superficies de las fracturas
mostradas en las Fig. 5 y 6 se examinaron tanto en las
condiciones en que fueron recibidas como también después de
ser limpiadas. La capa de óxido presente en ambas
superficies oscureció los rasgos de la fractura en la
condición primera, de modo que se utilizó para quitarla una
solución limpiadora liviana conocida como Alconox. Después
de la limpieza, ambas superficies de fractura mostraron una
forma de ruptura porosa, con estiramiento y rotura final.
Fig.7 (Pág. 55). Esto indica un metal muy dúctil y
deformable. Esta es la misma forma de fractura que muestran
la mayoría de los metales dúctiles en los tests a la
tracción, excepto que en general los especimenes testeados
no se fracturan fácilmente. Representa la exposición del
metal a una fuerza superior a su capacidad física de soporte.
Dicha rotura podría ocurrir si existieran ráfagas de viento
inusualmente fuertes, perfiles demasiado pequeños,
estiramiento del plomo, paneles fuera de línea, o demasiado
peso del vidrio.
Se examinaron también las superficies
planas del perfil de la Muestra A para buscar fracturas
no visibles a simple vista. Se estudiaron varias regiones
elegidas al azar y aproximadamente un tercio de las mismas
tenía fracturas.
Varias de estas fracturas se muestran
en las Fig. 8 a 10 (Pág. 55). Nótese que el aumento en estas
figuras va de 50X a 500X. Ninguna de estas fracturas era
visible a simple vista, y sólo una se vio a 15X (la que
muestra la Fig.10 a 50X, para más claridad). La Fig. 11 (Pág.
55) muestra la región donde se localizaba la fractura
mostrada en la Fig. 8. Nótese que no es visible a 15X.
Esto significa que aquella reparación llevada a cabo sobre
fracturas visibles deja una multitud de fracturas sin tocar
y sin remediar.
Se examinó también la capa de óxido y
cualquier diferencia que ésta pudiera mostrar sobre perfiles
de diferentes edades. Este examen se hizo antes de la
limpieza. Para efectuar este análisis, se utilizó
Espectroscopio de Rayos X con energía dispersa (EDS) para
analizar las dos superficies de fractura en cuestión contra
superficies de fractura de base creadas en laboratorio. El
análisis EDS utiliza equipo unido a un SEM para descubrir
los elementos presentes en la región analizada basándose en
las emisiones de Rayos X características del espécimen.
Esta es una técnica de análisis
cualitativo microquímico, entendiendo por esto que detecta
cantidades relativas de elementos. No puede detectar
compuestos (ej. detectará sodio y cloro, pero no cloruro de
sodio) o determinar composición porcentual. Produce gráficos,
llamados espectrogramas, que muestran picos de varias
alturas que corresponden a la abundancia relativa de un
elemento en la región analizada. De este modo, resulta
sencillo ver de manera gráfica en qué zona hay más oxígeno.
Las fig. 12 y 13 (Pág.56) son los
espectrogramas de la fractura vieja de la Muestra A (presente
cuando se recibió Muestra A) y de la nueva (creada en
laboratorio). La diferencia en los niveles de oxígeno es
rápidamente visible, teniendo la fractura vieja un pico de
oxígeno aproximadamente 3 veces más alto que el de la
fractura creada en laboratorio.
La
diferencia es un poco menor en las Fig.14 y 15 (Pág. 56),
que muestran para la Muestra B, la fractura vieja y la
creada en laboratorio con sus respectivos niveles de oxígeno
por encima del pico de la fractura nueva. Recordemos que la
Muestra B es más joven que la A, de modo que es más probable
que más tarde ocurrieran fracturas en la Muestra B
suponiendo presiones y entornos similares. Esto se traduce
en menos tiempo de oxidación para la fractura de la Muestra
B que para la de la Muestra A. La
oxidación produce una capa de producto corrosivo sobre la
superficie de una fractura. A medida que pasa el tiempo,
esta capa se vuelve más gruesa mientras el proceso de
corrosión va consumiendo más metal. Para evaluar el grosor
de esta capa, se crearon preparados metalúrgicos.
Análisis Metalúrgico
Se prepararon varias muestras en
epoxy limpio, plano y pulido para revelar interiores de
juntas soldadas y cortes de perfiles. Los resultados
se examinaron en la condición de mayor pulimento para buscar
el mejor contraste entre los metales de la soldadura y
del perfil como así también la presencia de fracturas,
vacíos o inclusiones existentes. La Fig. 16 (Pág. 58)
muestra una junta nueva soldada sobre perfiles nuevos. (La
Muestra E, creada con fines comparativos). Los perfiles unidos
por soldadura están marcados como “C1” y “C2” y la soldadura
está marcada con una “S”. Nótese que no hay claros entre los
perfiles y la soldadura y que ésta es sólida, sin
inclusiones (es decir partículas extrañas), ni
fracturas, sin porosidad (agujeros) ni regiones con fusión
insuficiente. Esto se dio en toda la soldadura
La Fig. 17 es de una junta, la Muestra
F, que fue re-soldada a mediados de los 70. Nótense las
formas redondeadas y oscuras que indican porosidad y cómo la
nueva soldadura parece unir una mayor cantidad de metal de
lo que realmente hace. A mayor aumento, se descubre que la
falta de fusión es todavía mayor de lo que aparecía
originalmente en la vista con menor aumento, Fig.18. No
debería haber grandes zonas con porosidad ni falta de fusión
en una junta estructural. El suave perfil de la junta nueva
y el sólido rellenado de su soldadura hacen de ésta una
junta más firme que el material de la resoldada. La
porosidad y la falta de fusión representan zonas donde hay
claros en la junta que la debilitan. El perfil dentado de la
junta crea lugares conocidos como “elevadores de tensión”, o
lugares donde las tensiones que experimenta la junta son
incrementados debido a efectos puramente “ geométricos”.
Los elevadores de tensión aceleran las fallas en la junta
soldada.
Las muestras metalúrgicas
también revelan la profundidad de cualquier capa de óxido
presente. Las Fig. 19 a 21 muestran los bordes de las
paredes del perfil de plomo de la muestra nueva, Muestra C,
y de perfiles viejos, ( Muestras A y B respectivamente). Tal
como se esperaba, el perfil nuevo, mostrado en la Fig. 19,
no tiene capa de óxido visible. La Muestra A, Fig. 20, tiene
una capa de óxido bien desarrollada y fuertemente adherida
sobre el perfil od. Los residuos que se ven en el perfil id
son remanentes del masillado. La capa de óxido es de
aproximadamente 0,0008 pulgadas de espesor. Es sabido que el
plomo produce una capa de óxido protectora, de modo que esta
muy delgada capa es normal y deseable, incluso después de
aproximadamente 91 años.
La Muestra B, que data de los años 30,
se ve en la Fig. 21. La capa de óxido presente en esta
muestra es de aproximadamente 0,0005 pulgadas de espesor. La
diferencia en el grosor es ínfima y la no continuidad en la
capa de la Muestra B fue causada muy probablemente por el
raspado del óxido, o por su caída durante el desmontaje del
panel. En resumen, el análisis metalúrgico reveló
diferencias ínfimas de capas de óxido entre las dos muestras
más viejas estudiadas y una muestra nueva. Esto es normal,
ya que es sabido que el plomo produce una capa de óxido
adherente y protectora cuando se expone a los elementos. Una
vez formada, la capa de óxido protectora hace decrecer en
mucho la oxidación futura, y se logra una condición
relativamente estable.
Lo que reveló este examen fue también
una notable diferencia entre una junta nueva y una más vieja
re-soldada. La nueva era sólida, no tenía porosidad y estaba
bien fusionada con los perfiles. La re-soldada tenía
porosidad, falta de fusión, un perfil dentado elevador de
tensión y la fusión al perfil granulosa. Todo esto
hace de la junta resoldada una construcción mucho más débil.
Las razones para resoldar juntas viejas o reemplazar
parcialmente los perfiles fracturados suponen que las juntas
resultantes quedan “como nuevas” si se hacen “correctamente”.
Correctamente generalmente se refiere a una limpieza
adecuada, control de temperatura, selección de flujo y
diseño de juntas. Sin embargo, tal como lo mostró este
examen y el de SEM, las fracturas de los perfiles tienen
capas de óxido. No importa cuán bien se cepille o se limpie
la superficie plana del perfil, la capa de óxido en la
superficie de la fractura persistirá debido a su geometría.
El correcto flux (decapante) no sustituye la limpieza y no
puede remover las capas de óxido tan bien adheridas y
persistentes.
Respecto de los decapantes, no debería
esperarse que produzcan tal efecto. Los decapantes remueven
películas de suciedad, evitan la oxidación durante el
proceso de soldado, y bajan la tensión superficial del
estaño de soldar. Soldar sobre una fractura llena de óxido
no producirá algo que sea metalúrgicamente equivalente a un
trozo de perfil nuevo y sin fractura. Incluso puede producir
compuestos ínter metálicos frágiles indeseables dentro y
cerca de la junta de soldadura que aceleran su fractura.
Como muestra la Fig.3, la fractura en
juntas resoldadas es un problema. Además de la fractura,
nótese la forma dentada del perfil y las regiones derretidas
en esta junta en T. Estas son las típicas características de
una soldadura pobre. La apariencia mal derretida y dentada,
con bordes comidos, del perfil, es producida o bien por
demasiado calor o bien por demasiado contacto entre el
soldador y el perfil en estas zonas. Aquí se ilustran todos
los temas de “elevadores de Tensión” tratados antes y
relacionados con la geometría despareja de la fractura. Las
fracturas en la zona de la base de la soldadura, comunes en
las muestras examinadas de diferentes vitrales, son el
resultado de que el metal trata de acomodarse a las
presiones inducidas por el proceso de soldar. Esto puede
deberse a excesiva aplicación de calor, decapante atrapado
en los espacios, creación de compuestos frágiles entre los
diferentes metales, o mala distribución de las tensiones en
alguna otra zona del perfil debida a otro trabajo de
reparación anterior.
La abundancia de tales grietas
reparadas imperfectamente en las muestras examinadas de
diferentes fuentes sugiere que no se deben tanto al nivel o
capacidad de la persona que está resoldando la junta (aunque
la calidad general de la junta de la Fig.3 es muy pobre),
sino a la dificultad inherente a la reparación de una junta
que involucre plomo viejo agrietado y obviamente oxidado
También como se vio en la sección sobre
examen SEM, las fracturas visibles no son las únicas
presentes en el perfil. Muchas de las grietas presentes en
las superficies de los perfiles examinadas eran visibles
sólo con aumentos de arriba de 100X. Aun suponiendo que
pudieran resoldarse correctamente, ubicar todas esas
fracturas en una muestra para reparación requeriría un
examen microscópico exhaustivo.
Examen de resistencia a la tracción
El
examen a la tracción se realizó sobre muestras de perfiles
viejos y nuevos. Se eligió este tipo de examen porque
puede dar una comparación entre especímenes a simple vista.
Este tipo de examen consiste en tensar a un espécimen con
una tensión lenta y controlada hasta que se agrieta o se
rompe. Los perfiles muestra, tanto los viejos como los
nuevos, se tensaron en su configuración natural con
una tensión normal que corresponda a su ubicación en la
matriz de plomo, en vez de hacerlo, como se haría en una
prueba a la
tracción con aparatos. Esto dio idea real en la comparación
entre muestras, ya que las fracturas existentes en los
viejos perfiles no se realizaron con aparatos. Los
resultados del examen se muestran en la Tabla II. Nótese que
las designaciones de las muestras aquí son específicas de
este examen y no se refieren a las designaciones de la Tabla
I. Los perfiles nuevos examinados se eligieron sobre la
base del tamaño, para comparar con perfiles más viejos. Esto
significa que una nueva Muestra B era del mismo tamaño y
configuración que la Muestra A; y la Muestra D era del mismo
tamaño y configuración que la Muestra C. Esto se ve en la
Fig. 22. Estos resultados indican que la solidez de un
perfil nuevo es como mínimo dos veces y media mayor que la
solidez de uno viejo. En otras palabras, usar un perfil
nuevo provee 250% más resistencia a la tracción que usar
uno viejo. Como los perfiles de plomo son el marco
estructural del vidrio, esto se traduce en una mayor
capacidad de soportar el peso del vidrio y las cargas de
viento a las cuales están sujetos los vitrales. Esto es
significativo porque el examen SEM de una superficie de
fractura vieja mostró una forma de fractura relacionada
con una falla por sobrepeso; el mismo tipo de falla que
produce un test de tracción.La práctica
de dejar asentar un panel combado y re-aplanarlo con presión
no arreglará las fracturas que eran las causantes de
reducir la fuerza de soporte de los perfiles viejos. De
hecho, el intentar presionar para llevar las alas combadas y
distorsionadas de los perfiles viejos de nuevo a su posición
original, puede extender las fracturas ya existentes, como
también causar nuevas, cuando el metal estirado es forzado a
aplanarse otra vez. Esta es una respuesta geométrica simple.
Las paredes del perfil de plomo no pueden “desestirarse”
Análisis Químico
Se realizó análisis químico sobre los
perfiles de las Muestras A, B y C para determinar si
existían diferencias en la composición entre plomos viejos
de principio del siglo XX y plomo nuevo comprado como “de
calidad para restauración”. Los resultados se resumen en la
Tabla III. Estos resultados indican que los perfiles
de plomo de 1913 y 1930 (Muestras A y B respectivamente) son
muy similares entre sí y son a su vez muy similares a las
aleaciones del Sistema Unificado de Numeración: L52505
aleación plomo-antimonio y L52510, 99.8 % Plomo. Esto se
relaciona con los esfuerzos de fabricación de la época
para producir plomo de alta pureza para perfiles de ventanas.
El nuevo “plomo de restauración” (Muestra
C) contiene un nivel mucho más alto de antimonio y estaño
que el plomo viejo. Esta aleación es similar a muchas
aleaciones del Sistema Unificado de Numeración, entre ellas:
L52560 Aleación para balas, L52615 Aleación Plomo-Base para
moldes, etc.
El nuevo plomo contiene una mayor
cantidad de elementos que producen lo que se conoce
como “efecto de endurecimiento de solución sólida” (ej.
antimonio, bismuto, arsénico, estaño, etc.). Esto significa
que plomo con la composición química del plomo nuevo sería
algo más fuerte que el plomo con la composición química
del viejo, aún si ambas muestras estuvieran nuevas y sin
fracturas. Una aleación más fuerte es capaz de dar mayores condiciones
de soporte que una más débil.
Conclusiones
Se pueden sacar varias conclusiones de
los resultados de los análisis y de la revisión de las
técnicas de reparación y reemplomado.
Estas se presentan listadas a
continuación.
- Las técnicas modernas de refinado
produjeron plomo de mucha más pureza en los vitrales
de mediados del siglo XIX a mediados del siglo XX. Este
plomo es muy diferente tanto del medieval como de su
contraparte moderna, el “de restauración”.
- El plomo de más pureza es un metal
más débil que las aleaciones de plomo medievales y el
actual de restauración. Como consecuencia, el plomo puro
es menos capaz de soportar el peso del vidrio y las
cargas de viento que las aleaciones. Eventualmente se
producirá estiramiento de las paredes de los
perfiles y su fractura.
- Presionar para aplanar un vitral
combado no repara las fracturas en los perfiles. El
procedimiento de presión probablemente creará nuevas
fracturas.
- Resoldar juntas viejas en perfiles
viejos da como resultado baja calidad de junta y puede
inducir a futuras fracturas en la base de la soldadura.
Esto no restaura la matriz de plomo del vitral a
una condición de “como nuevo”.
- El combado de un vitral debido a
falla estructural en la matriz de perfiles
transfiere cargas, que antes soportaba el plomo, a
los paneles de vidrio. Esta es la receta ideal para
provocar la rotura del vidrio debido a su inherente
fragilidad.
- El plomo moderno de “calidad de
restauración” consiste en una aleación predeterminada
basada en el análisis químico de plomos medievales. El
uso de este plomo de aleación en la restauración de
vitrales debería dar como resultado una mayor capacidad
de la matriz de perfiles de plomo restaurada para
soportar cargas, con respecto al plomo más puro
utilizado a fines del siglo XIX y principios del siglo
XX. Sin embargo, al igual que en todos los casos de
soportes estructurales, incluso el plomo de
restauración requerirá ser reemplazado oportunamente.
- Las fracturas en los perfiles que
se ven a simple vista no son las únicas existentes.
Soldar sobre fracturas visibles no elimina las
microscópicas. Las fracturas debilitan al perfil y
reducen su capacidad de soportar cargas.
- La prueba de resistencia a la
tracción reveló que la resistencia del
perfil de plomo nuevo es como mínimo un 250% mayor
que la resistencia de un perfil rajado.
- Las rajaduras de los perfiles
es el resultado inevitable de su función debido a la
tendencia inherente del plomo a estirarse a
temperaturas normales y a no responder a
tratamientos de endurecimiento usados habitualmente con
éxito con otras aleaciones. Si bien el reforzado
con el método de "solución sólida” provee perfiles
más fuertes, incluso éstos experimentarán fallas
estructurales debido al comportamiento intrínseco de su
base de plomo.
Finalmente, este análisis muestra que
la vida útil de la matriz de perfiles de plomo de un vitral
depende de otros factores además del de la edad. Si bien las
pruebas indican que cuanto más viejo es el plomo es mayor la
probabilidad de fallas, la composición química del perfil
influye también sobre su vida útil.
Tradicionalmente
pensamos que el plomo debería tener alrededor de 100 años
antes de pensar en reemplazarlo, pero si es relativamente
puro, el reemplazo debe ocurrir antes.
Tomando en cuenta muchos otros factores
como cargas de viento, amplitudes climáticas, tipos de
instalación y estilo de diseño, la respuesta correcta a las
señales de perfiles con fallas estructurales es
su reemplazo total por una nueva matriz de plomo.
Traducción de textos de fotos,
tablas y figuras
PG 52
a)
un viejo vitral con perfiles rajados, deformados y a
punto de falla estructural total
b)
Una figura compleja emplomada, de un vitral de
Tiffany
c)
Muestras de perfiles deteriorados del vitral de la
izquierda
Fig.1 Grietas (flechas) en perfil de 1913 (muestra A)
tal como se recibió
Fig.2 Grietas (flechas) en una soldadura de 1913 (muestra
A) tal como se recibió
Fig.3 Toma de aproximación de la Fig.2. Grieta en la
unión soldada (flecha)
Fig. 4 Nueva unión soldada sobre perfil nuevo (muestra
E)
Fig.5 Superficie de una fractura de perfil de 1913 (muestra
A) Mag. 12X
Fig. 6. Superficie de una fractura de un perfil de 1930 (muestra
B ag.) 12X
Fig. 7 Fractura de la muestra A. SEM muestra una ruptura
dúctil granulosa y amplias parcelas de rasgaduras (flechas
rectas) Mag 700
Fig. 8 Muestra A. La fractura en la superficie lisa se
introduce dentro del plomo a través del óxido (flechas) Mag
500
Fig. 9 Muestra A. La fractura en la superficie lisa se
introduce dentro del plomo a través del óxido (flechas) Mag
259
Fig. 10 Muestra A. Fractura grande (flecha) en el perfil
cerca de la soldadura. Mag 50X
Fig. 11 Muestra A. Ubicación de las fracturas sobre el
perfil
Fig. 12 Espectrograma EDS de una vieja fractura en muestra A
Fig. 13 Espectrograma EDS de una fractura nueva (creada en
laboratorio) Muestra A
Fig. 14 Espectrograma EDS de una vieja fractura en muestra B
Fig. 15 Espectrograma EDS de una fractura nueva (creada en
laboratorio) Muestra B
pg. 57 Un intento fallido de resoldar perfiles oxidados
Fig. 16. Muestra E. Empalme soldado nuevo (S) en dos
perfiles nuevos. Mag. 25X
Fig. 17 Muestra E. Viejo empalme (1970) resoldado. Muestra
el estaño con porosidades y falta de fusión. Notar que la
falta de fusión se extiende hacia arriba por encima de
las dos flechitas negras. Mag. 18X
Fig. 18 Vista de la Fig. 17 con mayor ampliación. Falta de
fusión
Fig. 19 Perfil nuevo (muestra C) en sección transversal. No
muestra caspa de óxido visible. Mag. 120X
Fig. 20 Capa de óxido (flechas) en un perfil de 1913
Fig. 21 Capa de óxido remanente (flechas) en un perfil de
1930 (muestra B). Mag. 150X
Fig. 22 Perfiles viejos y nuevos. Muestras utilizadas en las
pruebas a la tracción
Tabla I Muestras de perfiles para los análisis
Tabla II Resultados de las pruebas a la tracción
Tabla III Resultados de los análisis químicos
CAE UN MITO
El vidrio ya no
“gotea” mas en los vitrales medievales.!!
Veamos este
artículo del New York Times, del 29 de Julio de 2008
The Nature of Glass Remains Anything but Clear
It is well known that panes of stained glass in old European
churches are thicker at the bottom because glass is a
slow-moving liquid that flows downward over centuries.
Well known, but wrong. Medieval stained glass makers were
simply unable to make perfectly flat panes, and the windows
were just as unevenly thick when new.
Lo que continúa avala lo que digo a mis alumnos, un poco en
broma, respecto a la naturaleza del vidrio: les digo que
el vidrio es el cuarto estado de la materia
Sigue el NYT:
The tale contains a grain of truth about glass resembling a
liquid, however. The arrangement of atoms and molecules in
glass is indistinguishable from that of a liquid. But how
can a liquid be as strikingly hard as glass?
“They’re the thickest and
gooiest of liquids and the most disordered and structureless
of rigid solids,” said Peter Harrowell, a professor
of chemistry at the University of Sydney in Australia,
speaking of glasses, which can be formed from different raw
materials. “They sit right at this really profound sort of
puzzle.”
Philip W. Anderson, a
Nobel Prize-winning
physicist at Princeton, wrote in 1995:
“The deepest and most interesting unsolved problem in solid
state theory is probably the theory of the nature of glass
and the glass transition.”
He added, “This could be the next breakthrough in the coming
decade.”
Thirteen years later, scientists still disagree, with some
vehemence, about the nature of glass.
Ver
artículo: http://www.nytimes.com/2008/07/29/science/29glass.html?_r=2&scp=2&sq=glass&st=cse&oref=slogin&oref=slogin
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